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Su Diario

A partir del año de 1934, aparece casi ininterrumpido el diario de la Madre María de San José, por lo que completaremos la narración de los sucesos más edificantes de su vida, con páginas extractadas de sus escritos, ya que, indiscutiblemente, nada podrá dar una idea más completa del espíritu de nuestra biografiada que sus mismos escritos en donde sin ambages vació toda su alma, todas sus íntimas emociones, sus afectos, y sus anhelos.

A propósito del diario de Josefina Rivera, de quien el P. Ramiro Camacho escribió hermosa biografía bajo el título de Azucena Universitaria, valiente ejemplo de limpieza en medio de las mil acechanzas modernas, el ilustre autor dice:

“Cuando un adulto, en plena madurez de sus facultades, escribe el diario de su vida, su intención no parece des­cartada de ciertas miras colaterales. Escribe todo lo que le sucede, hasta lo baladí e inconfesable, unas veces por motivos históricos; otras por motivos literarios. Quizá Alguna vez tocado de narcisismo psicológico: el diario es un espejo donde su autor contempla gozoso el reflejo de su alma.

En todos tres casos, nótase como una proyección del yo exaltado sobre el género humano. El autor se cree inconscientemente, como el centro del universo; y por lo mismo cada palpitación de su vida encuadra como un hecho trascendente. Toda acción por el hecho de ser suya la justifica como digna de que conste en una acta. Estos hombres así, carentes de sencillez, actúan durante el día pensando lo que escribirán cada noche. Obran pues para contarlo”.

Pero esto que se ha dicho de la mayoría de quienes escriben un diario a secas, no puede aplicarse sino en mínima parte a quienes escriben un diario espiritual.

Habrá que descartar en el diario espiritual. desde luego, toda preocupación literaria o histórica. Poco importa al alma la forma o época en que son consignados los hechos de su vida sobrenatural; sólo le importan los hechos propiamente tales, por cuanto se van escalonando en esa ascensión a las cumbres de la perfección.

Pero en cuanto a lo que podría llamarse un narcisismo espiritual, creemos que en el alma escogida no sólo puede existir éste, sino que debe existir. Un narcisismo espiritual sería en todos los casos, antes que objeto de vanagloria, un lazo más hacia el Amado de quien se ha recibido todo, y cuya es la hermosura que reviste al alma en vías de santificación.

Si ha de entenderse la vida sobrenatural por la unión más o menos estrecha con Jesús, y si en el Amor de Jesús ha de perderse la criatura, ¿qué tiene de particular que ésta pueda luego volverse sobre sí misma y extasiarse en la hermosura de la gracia que no es sino la hermosura de Jesús?

Y la Esposa del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz,  no podrá decirse exenta de este místico narcisismo. cuando exclama:

De flores y esmeraldas,

En las frescas mañanas escogidas,

Haremos las guirnaldas,

En tu amor florecidas

Y en un cabello mío entretejidas.

En estas condiciones el asceta está más lejos que nadie, de aquella proyección del yo exaltado, sobre el género humano, de que hablaba el P. Camacho; podrá en cambio sentirse el centro de un universo de misericordia divina, de amor divino, de luz divina, pero esto lejos de considerarse como una superficialidad en la vida del espíritu, sólo se da en tanto que el alma se pierde a sí misma para entregarse al océano sin riberas de la inmensidad divina.

En el diario de la Madre María de San José no encontramos el afán de quien “obra para contar sus hechos” sino el desahogo consigo misma de las penas del día, de las fallas de su vida espiritual, o del encendimiento amoroso con que Jesús la ha regalado.

Otra cosa que podrá advertirse en el diario de la Madre es el constante anhelo de superación espiritual. Cada día se encuentra siempre imperfecta, siempre llena de faltas, siempre amargada por las infidelidades en sus propósitos de santificación; y cada día hay un impulso sobrenatural que la levanta más arriba, por más que luego no vaya a sentirse satisfecha, y siga anhelando una perfección siempre mayor.

Esta es una regla elemental en la escuela de la santidad. Nunca debe el alma sentarse a descansar satisfecha de las virtudes adquiridas; siempre debe estar jadeante, siempre en camino, siempre en esa ascensión maravillosa que la estrecha a Dios.

Y este fue el secreto de santificación de la Madre María de San José, de manera que en su vida no tuvo momento de reposo, de manera que a pesar de las mil contrariedades y dificultades de su primera época religiosa, lejos de apartarla de su anhelo de superación, sólo sirvieron para acercarla más, para purificarla más, para elevarla más a las alturas de la perfección.

Aquí está su diario correspondiente a esa época. Hable él.

Año de 1934

Enero

DIA 1º.- Comienzo el año en Jesús, con Jesús y para Jesús. El sabe cómo soy yo, lo que no soy, y “no supe nada”.

Cúmplase tu voluntad como en el cielo, Padre.

Cúmplase tu voluntad como en el cielo, Hijo.

Cúmplase tu voluntad como en el cielo, Espíritu Santo.

Gloria sea a Ti, Santísima Trinidad.

DIA 2.- Eucaristía… Amor… Silencio… Pequeñez… Anodada­miento… Mi alma aspira a perderse en el silencio. En ese silencio que ha tantos siglos me enseñas, Jesús, en tu vida eucarística, pues tal vida (al parecer) no es más que un perpetuo silencio. He probado ratitos de silen­cio y cómo se desprende de ellos la felicidad… ! “La llevaré a la soledad y le hablaré al corazón”, mas también hablas callando. .. De esto resulta gozo, paz verdadera, abandono pleno (deseos de pequeñez) y amor, sí, mucho amor…

DIA 3.-Silencio de Jesús, haced callar mi naturaleza para que apa­rezcáis sólo vos con todas vuestras amabilidades de Hombre-Dios cautivando a través de estas frágiles especies todos los corazones para tu gloria.

DIA 4.-Jesús, haced que con mi silencio, yo mengüe…. que en cierto modo me extinga para que Vos crezcáis y aparezcáis apoderándoos plenamente de mi ser.

DIA 5.-Silencio, reposo… muerte… Que mi silencio, Señor, dé lugar a vuestra palabra… mi reposo a vuestra acción, y mi muerte a vues­tra vida.

DIA 6.- Jesús se ha apoderado de mí con tal fuerza que me siento incapaz de soportar la alegría, el gozo interno que invade todo mi ser, o más bien, derramándose, estallo. .. Recuerdo el “Servite Domino in laetitia” y veo que no me cabe. ¡ Soy un recipiente tan pequeño!  ¡Es esta capacidad tan minúscula! ¡Amplius! le digo, mas se me ha dicho: “este gozo no es Dios” Sí,  es de Dios, por eso es inmenso, dominando a la naturaleza, de tal modo que a veces las fuerzas me faltan. En todo esto, ¡qué paz! abunda la paz y se da lugar a un nuevo y desusado silencio en el que se siente a Dios.

DIA 7.- EI gozo es pleno; yo he sentido de una manera, diría real, un cambio. Sé que a la medida en que se vive en Dios y para Dios, dismi­nuye el yo sentido, el yo vivido… En una palabra, se da en esa medida muerte a la naturaleza… ¡Sí! no he encontrado manera más eficaz para dar muerte al “yo” que EL VIVIR EN DIOS. Se le da el lugar, se ol­vida una de sí, se renuncia relegándose uno al olvido para pensar sólo en Él; descubro aquí también, como con toda razón UN NIÑO CASI NO. TIENE PERSONALIDAD PROPIA… EL NIÑO ES, puede decirse, LO QUE SUS PA­DRES SON… Qué hermoso pensamiento, y cómo eleva: El “yo” disminuido, es la posesión de Dios… Qué poco sé explicarme, sólo me queda callar… y en ese silencio, ADORAR.

DIA 8.- El pequeñito de la Hostia Santa, cautiva a su pequeña.; ella ya no quiere más que ser pequeña, muy pequeña; el camino de infancia tiene cada día más atractivos para ella y quisiera bajar, cada vez más hasta llegar al aniquilamiento como Él, porque ¿Qué ostenta en la Santa Hostia sino anodadamiento? Ay, te adoro, te adoro! Con razón me hiciste tu Ado­matriz. Fiat…

DIA 9.—Sólo un tesoro guardo: Amarte Siempre

DIA 10.- Quiero agradar a Jesús siendo niña: yo no sé cómo; Él, sí sabe; ¡ABANDONO PLENO!

DIA 11.- ¡Miradle! Un niño que se ocupa sólo en mirar, en eso se complace y ya. ¡No razona! Le miraré pues. Yo le miro y Él me mira y ¡qué mirada! me subyuga, me enloquece, me roba ¡qué digo! me POSEE. Su mi­rada es amor… la mía… (también!!!) Mirándolo no me veo. Su mirada es lo único que ha logrado vencer la mía.

DIA 12.-Un niño no razona; cuando quiere algo, no descansa hasta ver que logró su intento y es igual que éste sea grande o pequeño; él lo quiere y lo conseguirá; A veces es una necedad, un capricho, ¡qué importa! él, ni siquiera esto sabe. Si logra ver cumplido su deseo, ya lo tiene todo; entonces se pone en paz a saborear su dicha… y hasta se llega a dormir tranquilo diciendo en su semblante que ya está satisfecho. Tu chiquilla, Je­sús, descansa tranquila; ya tiene el logro de sus deseos…¡Te posee,! ¿qué le falta? nada; ella descansa en tus brazos, o más bien en tu Corazón; sien­te perderse en ese abismo de Amor! en ese TODO!

DlA 14.- Todas mis ideas, todos mis pensamientos, tienden a sim­plificarme (aún en la misma pequeñez) y en el SILENCIO… sobre todo, en la oración; al recogerme, como que se efectúa en mí una como suspensión y queda todo como amortiguado a causa de una luz muy superior que se derrama en silencio… queda como cautivado por una fuerza muy superior. El alma siente tal abundancia de gozo que éste se derrama al cuerpo sin saber ni entender por qué, y sólo después hace exclamar: “¡SOY TAN PE­QUEÑA PARA RECIBIR TANTO!” Sólo después, porque a esa hora, no acer­taría ni a moverse… pero ni siquiera a hablarle ni a contestarle a El, y es porque el alma está segura que posee y en El descansa, y en El se pier­de. ¡Oh silencio deseable! (le sujeto a su Voluntad ¡Fiat!

DIA 15.-Bajar, bajar… descender en silencio, practicando así el ca­mino de infancia, de pequeñez, de no ser… Aniquilando ese ser para po­seer sólo el de Jesús, cumpliendo así su Santísima Voluntad que pide SI­LENCIO, OCULTAMIENTO, ANONADAMIENTO.

DIA 16.-Renunciar, desposeerme de mi modo de ser… ABANDO­NAR MI MANERA DE OBRAR Y JUZGAR para entrar en el caminito de la ver­dadera humildad o pequeñez, o sea, la vía de la “pequeña humildad que se ignora a sí misma, para no ver más que a Dios.

DIA 17.-Todo lo he dado, a todo he renunciado; quiero olvidarme de todo para ocuparme únicamente de Dios. Quiero vivir en El, no perderlo de vista, estar atenta a sus deseos para cumplirlos, vaciando el corazón de todo lo creado, muriendo a TODO para vivir tan sólo para Él.

DIA 18.-Todo pasa; la única realidad es Dios, porque Dios “es el que es” el inmutable… Desprenderme de la nada; aspirar a todo por medio de un vacío que contenga a Dios mismo. A esto me encamina el voto de per­fección si llego a vivir de El prácticamente. No verme… no ser…

DIA 19.-“Quien me ve a mí, ve a mi Padre”… y por este medio llegará el alma a no verse, a desaparecer, para que aparezca Jesús en su totalidad, en su plenitud. Estas palabras de Jesús, me dicen mucho en mi vocación de Adoratriz. Le ve todo Adorador, y quien le ve, ve a su Padre. La Adoratriz se olvida a sí misma y amando CONTEMPLA… Con razón des­aparece y aquel “Cristo es mi vivir” del Apóstol, se realiza en ella. ¡Sitio!

DIA 20.- Hay que mirar con HUMILDES ojos los mandatos de nues­tros Superiores y escucharlos con pureza de corazón para ver, como decía San Luis Gonzaga, para ver a Dios en los que mandan. Fe, mucha fe.

DIA 21.-Este día tiene encantos para mí; es 13 aniversario de mi entrega a Jesús por los Votos Religiosos. —Hizo su primera profesión el 21 de enero de 1921 —. Yo me di, El se dio a mí … ¿Quid retribuam? Me inmolo sin tardanza a la Divina Voluntad y formulo este ofrecimiento en cumplimiento de esta misma Divina Voluntad. “Me o­frezco como víctima en holocausto perfecto en unión con Jesús y María a la Divina voluntad, por amor, para alcanzar que esta Divina Voluntad se cumpla perfectamente según los designios de Dios sobre las almas… Me ofrezco muy especialmente por los sacerdotes, por mi sacerdote, mi Padre M. el cual me ha enseñado a amar con locura esta Divina Voluntad, cum­pliendo la cual, he encontrado el LLENO DE MIS ASPIRACIONES Y EL UNI­CO COMBUSTIBLE QUE ALIMENTA EL AMOR.

Para el cumplimiento perfecto de esta mi ofrenda, ABANDONO PLE­NAMENTE TODO MI SER A ESA AMABILlSIMA VOLUNTAD de Dios, cami­nando así por la vía del no ser para que Jesús sea todo en mí, gozando de permanecer pequeña, de permanecer nada, para que El aparezca. No apropiándome cosa alguna en ningún orden, ni espiritual ni temporal, ani­quilando así, consumiendo este ser en aras de la Voluntad Divina… para que ésta sea reconocida y cumplida PLENAMENTE.

Madre,,, mía María: rectifica tú lo que mi débil voz ha pronunciado y preséntalo al Todopoderoso por ti, reconocido como tuyo propio, pues te pertenece.

y Tú, Carísimo Padre de mi Alma, Sr. San José: Ayúdame con tu ejemplo, y sostenme con tu mirada, y enséñame con tu aniquilamiento, a morir, a ocultarme siempre más y más, hasta desaparecer totalmente como tú, pero que SÓLO ÉL APAREZCA. Amén.

DIA 22.- ¡Ah! Jesús, qué cerca de Ti me conservas siempre, “Ut pu­pillam oculi tui'” Perdedme en vuestro mismo Ser. .. Acercaos también a los otros. ¡Que todos os conozcan!

DIA 23.- Como me recreo en pensar que Vos, Amante Jesús mío, que todo lo sabéis y que veis todas las cosas, como si estuvieran presentes; visteis también en el Cenáculo, a la hora sublime de la Instituci6n de la Santísima Eucaristía, visteis mi almo tan pobre, pero tan hambrienta de vos…. ! Y vuestro Coraz6n tan bondadoso se conmovió de felicidad al pensar en la di­cha que me ibas a procurar. ¡Os di ese gusto, Señor, os di ese placer! ¡qué felicidad!

DIA 24.-“Abyssum abyssum invocat” Un abismo llama a otro abis­mo… ! Por eso, el abismo de mi miseria, llama el Abismo de Vuestra Mi­sericordia. ¡Oh Amor!

DIA 25.-¡Eucaristía! Esta palabra es para mí, puedo decir, mi pa­sado, mi presente y mi porvenir. Sí, la Eucaristía me perteneció, pues de Ella he vivido. Me pertenece, pues ella únicamente es “la raz6n de mi existir” dada mi vocación de Adoratriz, y ella por fin me pertenecerá por toda la eternidad! ¡Oh Eucaristía, la mía! Que quede yo perdida en tu caridad.

DIA 26.- Mi Jesús Eucarístico me enseña SILENCIO y como el alma me lo pide; un silencio interior, muy profundo, muy fervoroso, y ¡muy in­tenso! en el que se MUERA POR CRISTO!

DIA 27.- Él me posee!

DIA 28.-Silencio, silencio y silencio; es la conclusión que me pide Jesús de su obra en, mi alma. Admirar, sí, pero en silencio… y agrade­cerle en sílencio… ! Sí, Jesús mi silencio es, tú lo sabes, mi Acción de Gra­cias!

DIA 29.-También cumplida Adoración es mi silencio. ¡Oh sí.  Bien Mío, Te Adoro en silencio!

DIA 30.-Tú solo sabes mis ansias interiores… ¡Ni siquiera te diré por qué, por qué hiriendo no das muerte? No, ni eso te diré; mas sí, que en silencio seré la presa de tu amor.

DIA 31.-¿Un nuevo impulso hacia el amor. Sí, y este será SILENCIO que arrostra por nieves y soles quitando del paso toda dificultad, dando lugar en todo y por todo a la obra de Dios con el único fin de agradar­le, darle gusto, dejando que cumpla su Voluntad en la criatura.

Febrero 1934

DIA 1º.- Ángeles, Santos de la Patria Celestial, vosotros por mí, amadle, adoradle, pues este pequeñín corazón quiere manifestarlo y sus límites son muy estrechos… Además, debe permanecer en silencio, (tradu­cido) de amor.

DIA 2.- Madre, Madre mía … Tú sabrás, pero la capacidad es pe­queñisima, sólo el silencio es digno intérprete de mis sentimientos.

DIA 3.- Cómo pasa, cómo corre, cómo vuela la vida, y sólo una co­sa me parece en ella capaz de nuestra atención, de nuestra solicitud, y es la contemplación; sí, ella me acerca a Dios, me le pone de manifiesto, me enajena en Él… Jesús, si Tú quieres dármela, si no, también; Dadme a ti mismo y esto basta!

DIA 6.- No debo i1usionarme, la Cruz es mi única seguridad. Oh Crux, ave spes única.

DIA 7.- Sonreírte Jesús, sonreír siempre… después mucha satisfac­ción, la cual pronto os la sacrifico, pues no quiero sino a Vos.

DIA 8.- Te deseo, Jesús, hasta el delirio! Saciadme, lo podéis, ¿qué os cuesta? Sí, siento que cumpliréis mis deseos pues son tan puros que ahí te encuentras Tú mismo.

DIA 10.- Bien quisiera como perderme. Siento la necesidad. Mas ya que esto no lo logro, apareced vos, que por esto quisiera desaparecer.

DIA 11.- Jesús, ¿por qué si hieres no matas? Perdona más. 1, 2, 3,. 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, todos estos años han pasado de mi profe­sión temporal, y herida. Tú lo sabes, sólo espero morir. Sí, morir de esta herida… ¡No, no curar, pues sangrando me da vida. Fiat.

DIA 12.- Locura por locura, Bien mío. Tú, a donde voy, me esperas. Tenía miedo, Jesús, y Tú, de tal manera te portas que ahí donde permitiste que fuera, saliste a mi encuentro. (Matrimonio de mi hermano A) y no supe, no vio, y no quise más que a Ti, y todo fue parte para amarte; sentí has­ta enloquecerme por Ti. Sí, Jesús, Tú llegas hasta la locura de la cruz… del sagrario… y yo, ¿no he de ser loca por Tí?

DIA 13.- Nadie, ni nada me separará de Ti.

DIA 14.- Aquí, ya en mi nidito de amor, tan cerca del Sagrario co­mo puede estar una Adoratriz, he pensado: es tanta mi dicha, que se des­borda y ¿pienso seriamente en esta dicha? Oh, cómo se engaña quien pien­sa que en otra cosa que no sea un Sagrario, se encuentra la dicha. ¡Mostradlo, Jesús!

DIA 15.- Vida por Vida. Oh Vida de mi vida, mi Hostia, volved me la vuestra.

DIA 16.-Morir, morir a mi ser, para encontrar el de Jesús; yo no sé ni me imagino otro medio que el de negarme para desaparecer. Oh, Je­sús, que yo cumpla tus voluntades.

DIA 17.- Unas almas exclaman con fervor y entusiasmo: “O padecer o morir” ¡PADECER Y NO MORIR! ¡PADECER Y SER DESPRECIADO POR CRISTO! quiere una de esas almas en cambio de los trabajos que ha pasado’ para acrecentar su gloria, y yo, Jesús, tu pequeñísima, no quiero sino lo que Tú quieras sobre mí; que me identifiques contigo y esto me basta.

DIA 18.- Si para Tí, nacía, Jesús, ¿qué mucho es que sienta el des­tierro? Mas mi Hostia de cada mañana, y mi Hostia que adoro, me dicen sin cesar: “¿No soy tu todo?”  y me anonado y amo y quedo en silencio.

DIA 19.- Exceso… Anonadamiento… Locura… Sed… Silencio… Inercia… Pasividad… muerte… A todo eso y más, se sujeta Jesús en la Hostia Santa por mí. No, yo no podría quedarme impávida; la sangre siento que me hierve; siento que deliro, que enloquezco, y ya quiero tam­bién ser Hostia y al igual que El, y tener forma; y morir como El, morir de amor.

DIA 20-. A veces el alma se siente como en prisión y quisiera librarse de este cuerpo de muerte, pero después; pensando en que tiene un “Dueño” todo se lo abandona, a todo se sujeta en silencio, gozándose en que siquiera en algo obre El a su entera voluntad. Fiat.

DIA 21.-Tres cosas te ofrezco, Jesús: Un gozo, un martirio y una aceptación. El gozo lo he encontrado en la perfecta observancia; el martirio, Tú lo sabes, en la impotencia para el cumplimiento de esa misma observan­cia; la aceptación de tu Voluntad, tanto en lo uno como en lo otro, pues si a veces puedo cumplir con la observancia, gozo mucho y atribuyo este gozo a tu amabilísima voluntad… y si la impotencia (con alguna frecuencia) me niega este gozo y no puedo atender a la observancia, entonces acepto y bendigo y adoro y amo a esa misma Voluntad que así lo permite pensan­do que para mi, aquello es siempre lo mejor. Así que: gozo, martirio y acep­tación, te ofrezco hoy, con todo amor.

DIA 22.- Hacer morir mi propia vida, sea una como garantía para lograr la Vida de Dios en mí.

DIA 23.- Hay horas llenas, y hay horas decisivas en que El se da plenamente… Yo no sé, pero sí, siento que de tal manera fue éste darme que no podría aunque quisiera, pertenecerme ni en lo más mínimo, y no me queda, en oyendo su querer, sino cumplirlo. Hacedlo mi Jesús.

DIA 24.- EI antes, El ahora. .. El después. ¿Por qué me preocupo? El antes, ahora y después, siempre será mi único todo!

DIA 25.- Cuántas enseñanzas me da Jesús acerca de la verdadera humildad. No el que mal se trata, no el que se relega a un rincón, no el que dice mal de sí, es el verdadero humilde, sino el que obra la verdad, el que en ella vive. ¿Qué es la verdad? La verdad es Dios mismo, pues ya El dijo: “Yo soy Camino, Verdad y Vida”. E5TA PUES EN LA HUMILDAD, QUIEN ES­TA EN DIOS.

DIA 26.-En la forma que te plazca, Jesús, te seguiré; ni la aridez, ni la lucha, ni la calma, ni nada me separarán un punto de mi Dios, de mi Dios y de mi Todo.

DIA 27.-EI, Omnipotente… yo, la suma impotencia; El, la Fuer­za. .. yo, la debilidad misma; El, la Grandeza… yo, la pequeñez; El, la Misericordia. yo, la viva miseria; El, el que es… yo, lo que no es; El, el más Amante, yo, la ingratitud; El, el Fuego… yo, la tibiezai El, la Riqueza … yo, la suma pobreza; El, en fin, Todo … yo, la nada; Y sin em­bargo, puedo decir con todo derecho: El ES LA EÚCARISTIA HECHA PARA MI; yo soy la enamorada de esa Eucaristía para la cual también he sido hecha, yo la que he consagrado mi ser entero viviendo su vida, de eterna ADO­RACION.

DIA 28.- A solas con El… Dadme oh Jesús, esa intimidad de que gozan las almas puras contigo; dádmela, pues ella asegura a las almas así enamoradas de su limpieza de corazón cuando solo con ellas se recrea tu Corazón íntimamente.

Marzo 1934

DIA 1º.- ¡Vida por vida! ¡Locura por locura! No ser, para que seas, para que aparezcas, Jesús. Desnudez, vacío, negarme, despojarme, desapare­cer, y esto sin que nadie lo note, sólo tu delicadeza, Jesús.

DIA 2.- Gracias, Jesús, Tú me muestras sólo tu Cruz, y veo que no es tu intento hacerme sentir su peso, sino por su medio abstraerme de todo y en todo, para acercárteme más y más… pues mira: esta fineza tuya, la tendré muy en cuenta y trataré de aprovecharla en el dolor, en la soledad, donde siempre te encuentro a Ti… Fiat.

DIA 3.- Ni un átomo para las criaturas. .. Todo para Tí, Jesús…Absorbedme y perdedme en vos. Las gracias de la Sagrada Comunión me anonadan; sostened me Vos y después haced lo que queráis.

DIA 4.- 0h Jesús, al pensar en Ti, me siento tuya; al contemplarte, mi alma se eleva de la tierra, y esta gracia siempre me trae otra más grande cual es: SENTIRTE, PALPARTE, PERDERME EN TI. Haz Jesús, que tu luz penetre en los abismos de mi alma y quede ella convertida en tu lumbre; y que así hecha toda fuego, escale de tu amor hasta la cumbre…!

DIA 5.- Salir fuera de sí misma, para que entre Jesús y encuentre vacío y silencio… (En la tarde) En silencio, a veces se despiertan inmensos deseos de cielo, la nostalgia de la Patria. Se siente el destierro y el recuer­do de “la tierra nativa” se vuelve un martirio. Pero ese silencio, también sin estorbar, esos vuelos del alma que desea su Patria, ese silencio da la paz, sí, esa paz que el mundo no puede dar, esa paz de la luz plena, del amor satisfecho, de la esperanza segura, esa paz que siente el alma cuan­do ha acallado el ruido de las pasiones, que simplifica su vida en el amor, y que, POSEYENDO A DIOS, SE POSEE A SI MISMA. Por eso el silencio inte­rior satisface tanto, pues dice que “Todas las cosas al llegar a su plenitud, se envuelven en el silencio y en el misterio”. Oh dichosa soledad! ¡0h sola felicidad!

DIA 6.- Poseyendo a Jesús, ya nada quiero; siento que le poseo, que es mi bien, mi propiedad, mi todo. Ahora me dío un día penoso para la naturaleza, es cierto, pero, sabe bien decirlo: la misma naturaleza se so­mete con gusto a su Dueño, y termina por callar; callar, adorando, amando, qué sé yo, perdiéndose en su divino silencio que es activo, y que de la mañana a la noche, habla sin cesar, subyugando al ser de tal modo que le parece al alma que aquel silencio contiene a Dios mismo. Y le busca y le encuentra, y se pierde en él. ¡Oh silencio de Dios! ¡Oh silencio Eucarístico! ¡Oh silencio del alma! Fiat, Fiat.

DIA 7.- Jesús, yo te dije un día: ¡Locura por locura! Y ahora, no tengo qué decir, pues si estoy loca, no lo sé; sé que no acierto a decir el bien que me hace quien así me tíene; si es fervor, yo no lo sé, si tibieza, menos; me he entregado del todo y soy feliz callando, callando a todas sus disposiciones sobre mí. .. ¿Y si estuviera loca? Jesús, yo no sé mi demen­cia sería esta: callar; y en silencio orar, e íntimamente unida a El, perderme, y… no sé. ¡Viva El!

DIA 8.- Gozo paz, sí, mucha paz; no me inquietaría ningún aconte­cimiento de la tierra, pues en todos, Jesús se hace sentir, mostrándome el camino que quiere que recorra, o más bien, que El quiere recorrer conmigo. El es “manso y humilde de Corazón” y me ha hecho ver que, el sentirse una, la más pequeña, la más olvidada, trae una felicidad muy verdadera; por eso, gozo y paz ha derramado ahora en mi alma ese ir en pos de El. Gozo y paz donde se le adivina, se le posee, y en silencio, se le comprende y contempla! No podría desear más. Lo tengo en medio de esta paz. Lo tengo y lo gozaré.

DIA 9.- AI sentir la abundancia de las gracias que derrama Jesús en mi alma, siento deseos muy encendidos, hasta el grado de decirle: “Má­tame, si no te he de amar como debo; tú lo puedes todo” y luego, inmedia­tamente, viene SI; cúmplase tu voluntad como en el cielo, Padre, y sigue el ardor y sigue la intensidad en los deseos, y siguen las ansias, los desacier­tos, las locuras! Y en ratos, este cuerpo ya no puede, y se lanza, y sufre y goza y se ríe, yo no entiendo, llora, puja, y por fin, como sintiendo su im­potencia, se repliega dentro de sí y ahí encuentra  ¡plenamente a su Dios! es, si se quiere, un momento, pero que le recupera todo lo que quizá perdió, y no sabe y no quiere, y se pierde nuevamente en silencio, en su Dios! Esto, si se prolonga… tu sabrás, Jesús, en fin, fiat, fiat; Tú allá, como en lo tu­yo… Amén.

DIA 10.- Distracciones, aburrimiento, fastidio, ansias, qué sé yo, me indica todo esto mi condición; mas, Oh, Jesús, en tí confío. me humillo, y me pongo plenamente en tus manos, tengo fastidio pero pienso en Ti, y esto me hace sufrir. Poseedme, os lo ruego. Haced que no sea ya. Fiat.

DIA 11.- Le amo, le deseo, le busco, ¡lo encuentro y lo poseo! y esto produce naturalmente en mi corazón, deseos de cielo, de posesión, de intimidad, de identidad; como de perder mí ser en el de El. Viene luego la seguridad de mi disposición, de no tener en cuenta para nada mis deseos, mis inclinaciones sino abandonarme en El a mi Cristo Eucarístico totalmente. Entonces llegan deseos de no desear. Oh Jesús, Tú si que me entiendes. Tú sabrás, yo a veces creo que estoy loca. Si estuviera loca de amor por Tí. Fíat.

DIA 12.- Tú sabes, Esposo mío, que a la esposa nada le satisface de la tierra; quizá Tú mismo hayas puesto ajenjo donde ella creía encontrar dul­zura. Bendito seas, pues desasida de todo, sólo quiero a vos, y a veces este deseo se vuelve martirio, mas un martirio que hace gozar; yo por cierto que no te pediría que me lo quitaras, no, pues siento con él como un estímulo para más amarte; ese martirio también me hace comprender que falta en mi corazón algo inmenso, algo divino, que quizá estoy próxima a recibir, pero que de todos modos hace a mi alma ansiar y desfallecer de deseo. Jesús, ¿será la perfecta unión? porque yo te siento, siento poseerte, y sin embargo, ¡es una sed! que creo y aseguro morir de ella, si no siento saciarla. No me inquieta esto, porque este deseo! mientras más crece, también a la vez, hace crecer mi amor, mi abandono, mi anonadamiento, y oigo mejor. Tú sabrás.

DIA 13.- EI reino del Señor, dice el P. Meschler, no es una suma de venturas terrenales, sino un reino de justicia y de santidad sobrenatural. Sí, y esos bienes sobrenaturales son los únicos que con la gracia de Dios, sa­ciarán el corazón del hombre, según la amplitud de sus deseos. Por eso dice Jesucristo: “los que los posean, serán hartos”. Yo gozo mucho en esto y veo que por vocación estoy llamada a esta vida sobrenatural. Oh mí Jesús, sa­ciad mis deseos; Vos lo sabéis, son Tú mismo. LJenadme de Vos, cambíadme en Vos mismo, y me saciaré como lo habéis prometido.

DIA 14.- EI último lugar siempre es el más seguro; además, tiene encantos para mí, me recuerda aquello de “les estaba sujeto” del Evangelio. Hoy Jesús se complació en darme una gracia al contemplarle en su vida pú­blica cuando curó al ciego. Se le hizo encontradizo dice el Evangelio (des­pués que lo hicieron salir de la Sinagoga y le pregunta si cree en Dios. El ciego le dice: ¿Quién es, Señor, para que crea en El? Y Jesús contesta: Has estado con El, es el que te habla.  — la respuesta del ciego me iluminó: Creo, Señor, y postrándose en tierra, lo ADORO. ¡Es mi vocación! así, así se me hízo encontradizo, y se me sigue haciendo a cada momento… y yo… pos­trada, LO ADORO. Sítio, Sitio. Fiat.

DIA 15.-  Soy un Demonio, Jesús. Salvadme

DIA 16.- Abismarme en un anonadamiento profundo, perderme ahí, sumergirme más y más y ahí amar, esto es a lo único que el alma me convida. Sé que ahí está Dios, y como el hierro busca al imán por sentirse por él atraído, así mí alma se lanza a ese abismo de silencio que es el mismo Dios.

DIA 17.- No Jesús, o sí, como queráis pero…no, nada; ¡eso es bueno! Yo sé que me entiendes y te gozas en que me humille por mis m­iserías conocidas. Jesús, hago abstracción de todo esto, y más que Tú solo sabes, y me arrojo a tus brazos con la fuerza de una saeta; recíbeme y sepúltame en tu Sagrado Corazón eternamente; ya no más ser, para que Tú lo seas todo…abandono… pleno. Fiat.

DIA 18.-  El retiro lo hice como Tú quisiste, Jesús; ¡yo no me imaginaba! ni leer, ni meditar, ni proponer, ni ¿para qué decir más? fué unión … sí, corazón con corazón. Puedo definir mi retiro de este modo: Abstrayéndome de todo, Tú mismo te me hiciste sentir; sí, parecía que de rodillas los dos, tan junto a Tí me parecía estar, que no supe más que sentirte; con lo cual todos mis sentidos gozaron, más de un modo interno o, ¡no sé! pues yo sin ver, (tenía los ojos cerrados) mi vista se deleitaba en contemplar. Yo oía, ¿qué? oía el estar así unida. Gusté, y el gusto fue tan exquisito, que ena­jenada sólo gocé pero con un gozo de cielo! Y podré decirlo? toqué, sí, mi tacto estaba seguro de palpar su presencia, tan unida en mí, que me parecía que por mi sangre corría la de Él o más bien que yo ya no existía. El era quien todo lo dominaba. Jesús, disponed; yo os seré fiel. Deo gratias.

DIA 19.- 5ensible confianza y devoción a mi Padre Sr. San José. El me dará lo que de su hijita exige el Esposo. Y además un alma que se le consagre espontáneamente y sin reservas, Padre mio: hoy hace 15 años que entré a la comunidad.  ¡Qué tarde te amé!

DIA 20.- Confía, abandónate y ama. Ayúdame, Jesús, yo os doy mi voluntad

DIA 21.- Jesús, ¿yo Vicario? No acierto; creeme Jesús; pensé en un error. Después un acto de adhesión a tu Santísima Voluntad. Tú lo ha­rás todo!

DIA 22.- Pensé en renunciar y no me lo permitieron. Veo más cla­ra y manifiesta tu voluntad. Fiat.

DIA 23.- Señor, consagro a vos en el Santísimo Sacramento mi oficio de Vicaria, en él quiero secundar vuestros designios. ¡No permitáis que os ofenda! al contrario, que me sirva, Vos lo podéis, de medio para amaros más.

DIA 24.- Tengo miedo. ¿Quizá confiaré en las propias fuerzas? Nun­ca, jamás, todo lo pondré en vos mi Divino Jesús.

DIA 25.- No comprendía, Jesús, lo que es mi cargo. Siento que si lo aprovecho será un gran medio de adelantamiento espiritual, pues exige ade­más la perfecta observancia, una medida no vulgar, sino “repleta” abnega­ción. Por Ti, Jesús mío, por cumplir tu Voluntad, entro de lleno en tal oficio, y sólo como he dicho, sólo por agradarte.

DIA 26.-Todo lo hace Jesús; encuentro a mi paso el camino prepa­rado. Una previsión amiga quita los obstáculos, que yo pudiera encontrar, y aquello que me sirviera de tropiezo; corro, vuelo, ¡qué digo! eso me sirve de “ascensor”. ¿Y quién sino Tú, Jesús, hace esto de cambiar todo en bien mío?

DIA 27.- No; nada hay que me impida estar a mi Jesús unida. ¿Con qué le pagaré?

DIA 28.- Jesús se quiere servir de su “nadita” por ahora. Ecce anci­11a Domini. Hacedlo vos mi Dios; haced en mí, lo que queráis hacer por mí.

DIA 29.- La razón de ser del hombre es ¡amar!; para amar estoy he­cha! Oh Dios mío, que te ame hasta la locura, hasta el martirio.

DIA 30.- Qué bien dicho está que: el hombre es lo que piensa, pues yo he sentido algo divino, algo de cielo cuando pienso en Jesús. ¿Seré Je­sús, si no llego a pensar más que en El?

DIA 31.- Mi alma se ha vuelto pacífica. Aquel cuchicheo y aquel la­berinto, ya cesó. Mi alma está tranquila, siente estar enajenada por uno que de ella se ha apoderado… es Dios.

Abril 1934

DIA 1.- Mi amor… mi vida… toda y todo, únicamente para Jesús.

DIA 2.- A mí nadie, ni nada, podrá hacerme daño, pues si alguien me hiere, tengo la convicción de que tendrá razón. ¿Quién podría ser menos que yo?

DIA 3.- Dicen que cuando N. S. confía a una alma el cuidado de otras, prueba es que le tiene particular afecto. ¡yo más amada de Ti, Jesús! Aun cuando sólo esta ventaja tuviera, ¿no estaría ya pagado todo el sacrifi­cio que al aceptar el cargo hice por Ti? Me cuesta mucho, pero El me da más Cruz, más Jesús.

DIA 4.-sí pudiera expresar lo que siento, sería lo último que hicie­ra, pues para declararlo sería necesario no existir, ya que se trata de una cosa muy espiritual que no se manifiesta con palabras, sino de espíritu a es­píritu. Por no saber explicarlo, callo y en silencio ADORO.

DIA 5.- Es el amor muy celoso; no admite ninguna rapiña por insig­nificante que sea. “O todo, o nada”. No me deja pasar nada; me quiere “tan toda” de El que en vano procuraría ocultarme a su celo. Todo lo ve y prevé, y a veces castiga duro mis infidelidades. ¿Por qué ama tanto a su pobre criatura? ¡Ah, porque es el mismo Amor!

DIA 6.- Gran ánimo de trabajar por Dios. Quisiera hasta lo que pa­rece imposible, dada mi insuficiencia. ¿Tú lo harás por mí, Jesús?

DIA 7.- Todo es bueno. La vida, bajo cualquier aspecto, será para aquella alma acompañada de Jesús, un dulce Paraíso. ¿Por qué no reconocen esto todas las almas? Si al menos las que te están consagradas así lo reco­nocieran! Caminarían a grandes pasos hacia la perfección.

DIA 8.- ¡No he de negarte nada! Si pudiera… lo que Tú sabes, Je­sús! No, pero mejor es para mí, cumplir tus deseos.

DIA 9.-Hay cosas dolorosas en mi oficio. Más, desde el punto vista de la pasión eucarística. Cúmplase en mí, oh Jesús Eucarístico, tu volun­tad como en el cielo. Fiat.

DIA 10.- En mis luchas así como en mis victorias, siempre triunfa Je­sús Eucaristía!

DIA 11.- Yo no encuentro obstáculos para santificarme. Qué fácilmen­te se deslizan los días de quien trabaja sólo para Jesús.

DIA 12.- Mi ideal que se desarrolla en silencio, es muy sublime. ¡En contemplación… Adorar!

DIA 13.- Yo sirvo a Jesús, es verdad, mas me ha escogido para que a ejemplo de mi Padre San José, le sirva con mi silencio.

DIA 14.-¿Quién habiéndole gozado en el silencio, no desea ardien­temente la soledad? Y sin embargo, en medio de la actividad que debo tener en mi oficio, gusto de las delicias de esa misma soledad. Sí, nadie es capaz de arrebatármela. El la ha implantado en mi corazón.

DIA 15.-Jesús me hace ver cada día mejor cómo para estar unida a El, no se hace necesario más que quererlo, ya que los acontecimientos no son capaces de distraer ni en poco, al que ¡de veras se ama!

DIA 16.-Y Jesús no deja de pedir silencio. ¿Quizá en mi nuevo ofi­cio no podré dárselo? Sí, y mejor; pues cuesta a veces permanecer en silen­cio, cuando se está hablando o se debe hablar por razón del oficio. Este silen­cio es costoso, pero se logra, y de él nace un gozo de los más sublimes que llevan directamente a Dios que es gozo de paz, de tranquilidad, de amor!

DIA 17.-Para vivir una vida enteramente sobrenatural debo huir de mí misma y esconderme en el Corazón de Cristo, entrando en él por medio de una profunda humildad.

DIA 18.- Jesús, mi naturaleza calla ante tus bondades

DIA 19.- Me he preguntado si en mí hay algo que no sea de Jesús, y de verdad no lo he encontrado… ¡Quisiera amarte más, Jesús!

DIA 20.-¿Quién podría llenar los vacíos de mi corazón sino Jesús Eucaristía? Ante un Sagrario, ¿queda algo personal? Ah, sólo queda el fiat del abandono amoroso y se siente que se obra un cambio, se piensa no ya en lo que trae uno, sino en el “Prisionero del Amor … ” y se enajena uno, y siente enloquecer, y ¡¡calla!!

DIA 22.-  Ni en el más minimo punto obraré por voluntad propia, si­no enteramente de acuerdo con mi Superiora, y con una intención rectísima, primeramente por Dios.

DIA 23.-  Es para el alma un martirio el que se difiera para ella la hora de salir de este cuerpo de muerte… Es para el alma un martirio el que se retarde su vuelo hacia Jesús, hacia su Dios, y sin embargo, no deseo, no quiero, no pido, sino que se cumpla, que se haga en mí la Santísima, per­fectísima Voluntad de Dios respecto de mí.

DIA 24.- ¿Qué me queda Jesús que ofrendarte? Ni una fibra, pues es tuya la totalidad.

DIA 25.- Jesús, Tú sin duda me das este oficio para tenerme más junto a Ti. Gracias, Jesús, pues tengo para mi que un superior siempre es el que está más cerca de Ti; por eso, gracias Jesús. Mas, permíteme que me desahogue contigo para que te hagas el cargo. Temo… temo por mí misma. Tú sabes… Yo… Fiat.

DIA 26.- Jesús, siento que llegaré a poseerte plenamente, pues me lo aseguras Tú mismo.

DIA 27.- A Vos quiero, Jesús, sólo a Vos.

DIA 28.- Siento como que mi carne se despega del hueso al sentirte tan cerca, tan unido a tu pobre criatura-; y ella tan pobre, tan abyecta, tan miserable. Mas si no fuera así, que seria de tu criatura, oh amor?

DIA 29.- Jesús, todo te lo cuento, todo te lo confío. Mira, en todo te descubro, y yo me cubro de pena. ¡Qué poco te amo!

DIA 30.-Ven, Jesús; quiero palparte; sí, ya te palpo. ¿Qué falta? Mientras más te deseo y más te busco, mayores ansias se apoderan de mí, y ¿moriré? Siendo en tus brazos, Jesús mío, ya seria lograr mi anhelo. ¡Tú sabrás!

Mayo 1934

DIA 1.- Muerte, muerte, para hacerle vivir a Él en mí en las almas.

DIA 2.- Si no me veo, si no me tengo en cuenta, Jesús transforma­rá hasta las especies y en ellas transparentará a Jesús mismo.

DIA 3.-  Sí, la Eucaristía me enajena.

DIA 4.- A veces como que siento el peso de la cruz. Me rehago pensando en que lIevándola te doy gusto.

DIA 5.-  Perderme, no encontrarme, y estar cierta que en caso de hallazgo, Jesús lo poseería. Amén. Jesús, si tu quieres…

DIA 6.-Entrega nuevamente. Disponed oh Jesús a vuestro antojo. Totalmente soy vuestra. El pequeño sacrificio que hoy me pides de no ver seguido a mis padres, me duele, pero de corazón os lo doy. Fiat.

DIA 7.- Tú, oh Jesús, sentiste en tu Corazón Santísimo, lo que yo puedo sentir con vuestra separación; y más, pues tus afectos son y eran perfectísimos; yo uno los pobres míos a los tuyos, y te ofrendo lo que por causas conocidas sólo de Tí, sufre ahora mi alma; con todo, te doy gracias que así lo pides, y de nuevo me entrego a tu voluntad, no quiero sino lo que para mí queráis vos.

DIA .8- “Vado et venio ad vos”. Oh Jesús, me consuelo al oír de tus labios esta promesa. Sí, volviste, y te has estado en un sagrario más de 19 siglos, y no nos dejarás. Oh amor.

DIA 9.- Toda la gloria que Jesús tiene en el cielo, la posee en la Hostia Santa. Jesús Glorioso ante mis ojos. ¡y más!, ¡en mi corazón!

DIA l0.- Tu triunfo glorioso ¡Oh Rey mío! Como todo mi ser enmu­dece, en un arranque he dicho: lIévame, no me dejes. Y después, dulce voz, como la caricia de una Madre a su pequeñíto, ha salido de la blanca hostia diciéndome: ¡Tu cielo, tu gloria, tu dicha, tu felicidad, ¿no está aquí? Y anonadada y en profundísimo silencia he hecho mi cielo real en el sagrario. Hostia santa, hostia mía de la Ascención, porque en sí en­cerráis toda la gloria que en el cielo poséis, yo te ADORO!

DIA 11.-  En la tierra se experimentan horas de cielo.       Cómo la ascensión de mi Jesús arranca del alma verdaderos gemidos de amor, de­seando la Patria! Mas, frente a un sagrario en la hora de los dos, ¿se pue­de desear otro cielo?

DIA 12.-Para experimentar la verdadera felicidad, hay que bajar, baajar mucho, y ahí, precisamente en ese abismo, saber encontrar al que cons­tituye la verdadera felicidad. Siempre que se baja, se le encuentra. ¡Oh Loco de amor! ¿por qué bajas así? Ah, para ser más mío y estar a mi alcance, y poseerme, Jesús… Jesús.

DIA 13.- ¡Bajar! es la aspiración de quien de veras busca a Jesús; y al bajar le encuentra, y mientras más desciende, con mayor seguridad y… ¿podría bajar tanto como El?

DIA 14.- Ahora no tengo deseos; quiero lo que El quiera.

DIA 15.- Bien mío: ese silencio al cual me atraes, cómo se me hace amable, cómo me satisface, cómo dilata mi corazón cavando en el al­ma una capacidad en la que descansarás Tú! Sitio.

DIA 16.- Vivo la verdadera vida de confianza; no tengo preocupa­ción alguna, a El le he confiado todo.

DIA 17.- Ocultarme hasta de mí misma y hacer aparecer ahí a Je­sús. Haced vos mismo que lo logre, oh Jesús.

DIA 18.- En la obra de Dios no debe haber intermediario. El y sólo El debe ser el “absoluto”.

DIA 19.- EI silencio al cual Dios me sujeta es muy distinto del que interiormente me exigía; aquel era (a mi parecer) silencio de recogimiento, y ahora es de muerte total a mí misma, pues debo callar aún a los santos deseos, dejando lugar sólo a su obra. Silencio pues a mí misma.

DIA 20.- ¿Quien podría separarme de Tí, oh Jesús? Tú sabes que pertenezco y que plenamente puedes disponer de tu propiedad.

DIA 23.- Buscarle en el Santísimo Sacramento y corresponder a su amor, esa debe ser una de las preocupaciones predilectas de la adoratriz.

DIA 24.- Jesús haz que te ame apasionadamente

DIA 25.- Y María, mi Madre, ¡cómo me enloquece! Sólo ella conoce mis flaquezas y mide mi miseria. Yo no desconfío, pues en tus manos estoy. ¡Te amo Madre!

DIA 26.- No olvidaré que un santo es un alma que persevera en sus buenos propósitos.

DIA 27.- Ser muy severa en juzgarme, y muy   misericordiosa en juz­gar a los demás.

DIA 28.- Morir a mis inclinaciones, a mis gustos, a mi modo de pen­sar… es decir: morir a mi yo.

DIA 29.- La verdad, la justicia, la carídad; estas tres cosas deben guiar mis pasos en el cumplimiento de mi deber.

DIA 30.- Silencio. Vueltas y revueltas tiene la vida, y me asombra el llamamiento tan apremiante que en lo muy íntimo percibo al silencio… Oh Jesús, haced que unida a voz por el silencio, no me conmueva lo de la tierra.

DIA 31.-¡Quien pudiera darse con la espontaneidad que la voluntad abriga! esto es, sin reserva. Sí, Jesús, lo quiero, recibidme.

Junio 1934

DIA l.-Siento que en dejarme a mí misma está mi dicha; pues en­tonces, seré toda y únicamente de Jesús.

DIA 2.- Negarme. Guerra abierta contra mí misma! Imponer gran silencio a mi naturaleza. No vivir de ilusiones o ideales, sino de realidades.

DIA 3.- Si Jesús es todo para mí ¿osaré yo no pertenecerle totalmen­te? Mas para que esto no sea así, debo no tener otra mira en mis acciones que El.

DIA 4.- Humildad. humildad y recogimiento, Dos factores que me encaminarán sin duda a la unión con Dios. Un nuevo esfuerzo muriendo a sí misma; la fuerza la dará el amor.

DIA 5.- Quiero amarte, Jesús. ¡Quiero!

DIA 6.- ¿Qué es todo lo que pasa por hermoso que sea, comparado con el amor de Jesús? Y para poseer este amor qué se necesita sino morir, desaparecer, nulificarse? Oh amor, dádmelo sólo para vos.

DIA 7.- 0h Espíritu Santo: guiad, impulsad, lanzad mi pobre alma a una perfección siempre más divina.

DIA 8.- Seré más atenta, amante, fiel.

DIA 9.-  Soportar, callar, amar; esto es lo que hace Jesús en la Euca­ristía… y ¿no lo haré yo?

DIA 10.- Y bueno, si entiendo mis deseos, sólo Jesús viviendo en mi los saciará; si veo mis disposiciones sólo encuentro más de relieve mi mi­seria. Por eso, sólo hay que atender a su bondad y misericordia. Sí, “mi­sericordias tuas, Domini, en aeternum cantabo”

DIA 11.- Si yo pensara solamente en Jesús Eucaristía, al igual que El, el silencio reinaría en torno mío, y dicho silencio también serviría de in­térprete para el amor.

DIA 12.- Si gozo, una voz interior me dice “Silencio”. Si sufro algo: “Silencio”, silencio y siempre silencio; ah, es que el silencio bien entendido y así practicado será el único que arrancará el yo, le dará muerte y le subs­tituirá por Cristo. Oh silencio deseable, goce ya de tus encantos!

DIA 13.- Jesús, Jesús, y ¿qué más podría decirte el alma de tí ena­morada. .. tu adoradora?

DIA 14.-Si yo disminuyo, El crecerá en mí

DIA 15.-  Estoy cada dio, diré yo, abrumada de lo que es Jesús… ¡No queda más que callar!

DIA 16.- Y sus rigores se reducen a hacerme palpar lo que El es pa­ra mí, y lo que yo soy para El. Esto me hace morir. Jesús, quiero lo que quieras, pero dadme fuerzas, yo no rehuso el trabajo, mas, me confundo pensando en lo que soy para tí.

DIA 17.- EI dulcísimo Jesús Eucarístico contiene en sí todos los atrac­tivos que pueden cautivarme; por esto, mientras más lo estudio, más me en­loquece su amor.

DIA 18.- ¿Podría yo desear alguna cosa cuando me encuentro al la­do de Jesús o frente a frente como cuando estoy en la santa adoración? Oh, entonces para mí, no hay más allá, y ¡soy feliz!

DIA 19.- Jesús, dime: ¿es temeridad preguntarte que si estás contento? quiero que lo estés y bastante, esto para que te sientas con derecho absoluto sobre mí. ¡Tómame para lo que te plazca!

DIA 20.- Hay quien sufra por Jesús, hay quien le ame deveras, y yo su esposa ¿le amo? qué vergüenza, ¡Jesús, hazme tu esposa amante, que piense en lo que es el amor, y que me consuma en él, que de él viva, y de él muera, que todos mis actos sean una prueba de amor!

DIA 21.- Le amo, oh, sí, le amo. Si las dificultades son cada día mayores por razón del cargo, te amo Jesús, te amo.

DIA 22.- Yo siento que mi corazón se dilata de gozo, al encontrar en mi oficio de Vicaria, espinas que desgarran no sólo materialmente, sino que penetran hasta el corazón. Y cuánto sufre entonces; Sólo que al pen­sar que sufre por tí, Jesús, oh, el corazón lo acepta y se dilata con el sólo pensamiento de que esas heridas crueles, (sí, porque crueldad es herir)  pro­ducen amor.

DIA 23.-EI bien que yo puedo hacer a mis hermanas por razón de mi oficio de Vicaria, mediante la acción exterior, tendrá su origen en el más o menos de su inmolación interior. Sí, a medida que ella sea más intensa, el bien será mejor y más seguro, de esto no cabe duda.

DIA 24.- Yo creo en tu amor, Hostia Divina. Y a medida que sin comprenderte te creo, me siento más feliz y dichosa y siento también crecer en mí tu amor.

DIA 25.- Dilatad mi pobre corazón cada vez más, Jesús Divino, para que pueda contener en sí la dulzura de vuestra bondad.

DIA 26.-No me desalentaré jamás por ninguna contrariedad, pues mi fuerza está precisamente en mi debilidad. El es mi todo.

DIA 27.-Nadie me puede hacer mal, pues siempre quedo igual, aun cuando de mí díjeran todo el mal que hago o el poco bien que con la gracia de Dios practique; estoy persuadida de que con Dios, nadie puede contra mi alma. El es mi puerto seguro.

DIA 28.- Si en las criaturas sólo encuentro falsedad y sinsabor, es que Jesús es muy celoso y me quiere toda y solo para El.

DIA 29.- ¿Qué fuera de mí sin mi hostia de cada mañana? La vida sería muerte, o tal vez infierno, pues todo lo demás que no es El y si “El Eucarístico” no encuentra en mí acogida; todo se encuentra extraño a mi único ideal. Y viene mi Hostia y todo me lo cambia, en bueno; también se oculta Jesús, como en la hostia, en el dolor… también en el amor… ¡también en la inmolación!

DIA 30.- Si haz de calmar mi sed, oh Jesús, dádmela hasta abrazarme en ella. Si no, por qué me haces así sentirla?

Julio 1934

DIA l.- Contrariedades muy serias en la causa de Dios. Sufrimiento intenso en el alma. Total donación por mi parte al Divino querer.

DIA 2.- Si las criaturas no me entienden, estoy segura de que Jesús, sí; sufro horriblemente, mas con un inmenso lenitivo, el de: Jesús lo permite así, porque exige de mi el desprendimiento.

DIA 3.- Tú permitiste Jesús la separación, sea, en esto también te descubro; ahí en ese rinconcito, sólo, sin ruido, te comprenderé mejor; sufriré más, pero sabiendo que el dolor transforma.

DIA 4.- Mucho, mucho sufrimiento por parte de las que yo amo tan­to. Esto me sirve para desprenderme más y más de las criaturas.

DIA 5.- Confiar ¡Sólo en ti, Jesús mío!

DIA 6.-Y sigue, sigue la lucha interna; no confío en mí en cuanto a la victoria; en ti si que confío; a ti te toca, Jesús.

DIA 7.- En realidad, cuál debe ser el dolor de mi Jesús al sentirse despreciada por sus criaturas a quienes ama tanto, si a mi se me figuran siglos los que he pasado en el desprecio de quien tanto quiero, y quien ni lo tiene en cuenta. ¡Qué lección, María de San José! Ama, si, pero ama sólo a Dios.

DIA 8.- Silencio a mi naturaleza. Aparecer siempre amable y en las contradicciones que Jesús permite, ser dueña de mí.

DIA 9.-Cuánto he sufrido con que se defiendan mis derechos; y tam­bién cuánto aumenta esto el deseo de pasar inadvertida, encontrada de sólo Dios.

DIA10.- Señor: todo sea para tu gloria.

DIA 11.- Jesús pide ABNEGACON INTERIOR, DULZURA, ACCION DESBORDAMIENTO DE CARIDAD, en una palabra, muerte, ¡¡silencio o lo na­turaleza!!

DIA 12.- Si Tú eres el sacrificado, ¿por qué no había yo de ser tu víctima?

DIA 13.-Qué bien siento al abandonarme. Todo resulta en bien de mi alma.

DIA 14.- Parece que todo va en mi contra, mas después de callar, abandonada, cómo me enloquece su Bondad!

DIA 15.- Callar… Sí, ahí se encuentra El.

DIA 16.- Temores, confianza en El, sólo en El. Sentirme herida, des­concertada, agotada, mas, cómo reina El; se le siente, se le adivina, vuelve a mi alma muy luego la calma y lo tranquilidad. Fiat.

DIA 17.- Tú me lo aseguras en lo verdad. ¿Qué pido o  qué quiero? Alma mía, calla.

DIA 18.- Jesús, ahora me veo reducida a la suma impotencia, pues me parece que tengo que desposeerme hasta de los deseos espirituales. Yo lo abandono todo. Todo lo dejo, Jesús, pero que te ame.

DIA 19.- Por eso sólo el silencio es permanente; Tú, oh Jesús, quie­res que te sirva en perfecto silencio de la naturaleza, y si tu gracia me ayu­da, yo lo haré, pues Tú lo quieres. ¡ Poned yo mi alma en silencio!

DIA 20.- A mí me queda, como religiosa, CALLAR; y como VICARIA, SEGUIR adelante; cumplir mi deber.

DIA 23.- Por fin siento que la naturaleza se doblega; qué suavidad siente en todo lo que descubre de alguno manera el influjo de Jesús. Y se lanza al dolor, al amor, al cumplimiento de su voluntad santísima, y acaba por CALLAR!

DIA 24.- Ya he dicho que hay una adoración de silencio que a mí me llena plenamente y en ella siento que mi alma se pierde de dicha y sa­tisfacción. Y recuerdo el SILENCIO EUCARlSTICO.

DIA 25.- Si llego a triunfar de mí misma, he triunfador de todo; ¡mía es la victoria!

DIA 26.- Qué se me da a mí si me alaban o tienen en alguna cosa si en realidad a los ojos de Dios no merezco dichas alabanzas? Lo que o sus ojos soy, eso soy y nada más.

DIA 27.-Quisiera, Jesús, esconderme tan secretamente, hasta de mí misma, y muy especialmente de mí misma, que aún buscándome no me encontrara, para estar así a salvo de los tiros de mis enemigos. Mas, con todo, quiero mejor lo que Tú quieras.

DIA 28.- En mis luchas y contradicciones, pensar; Dios lo quiere y eso basta.

DlA 29.- La mirada del alma debe permanecer fija en Dios; lo demás no quiere decir más que: no te detengas, Adelante; lo que ves, no son más que medios por los cuales tienes que pasar para llegar a El. Adelante.

DIA 30.- EI carácter algunos veces se antepone a nuestros buenos de­seos; no importa, sin embargo; hay que persuadirnos de que él es siempre un medio para “amontonar” amor,

DIA 31.- Jesús espera de mi algo, ¿qué será? Oh naturaleza mía; calla, enséñate a callar!

Agosto 1934

DIA l.- Silencio. cuántos rigores, cuántos despojos, cuántas muertes significa esta palabra. Y si El lo pide, con qué gusto el alma se somete y en silencio se ofrece a su Amado para que El disponga de ella. Me parece a mí este modo de darse siempre en silencio, el más perfecto, pues supone una muerte total, un vacío total, un amor… estoy también por decir total… Silencío.

DIA 2.- Si atendiera a la gloria que resulta para N. S. de cual­quiera de nuestras acciones hecha con la pura intención de cumplir en ella la voluntad de Dios, de qué distinto modo se obraría.

DIA 3.- Yo os quiero a vos, Señor.

DIA.- 4.- De lamentar sería si habiéndome Dios entresacado entre mu­chas, y armado para pelear como valiente, resultara que por niñerías me que­dara atrás; ánimo alma mía; ten fe y sé fiel en pequeñeces, y la victoria se­rá tuya. ¡Adelante!

DIA 5.- La cruz bien abrazada, me asemejará al Esposo.

DIA 6.- No arredrarse por nada equivale a recibir de buen grado lo dulce y lo amargo; pero que sea sólo por amor.

DIA 7.- Tiempo es ya de amarte hasta morir de amor; mas esto equi­vale a miles y miles de humillaciones, de contrariedades, de dificultades, de heroísmos…¿tengo siquiera algo de esto?

DIA 8.- Conservar en no interrumpida presencia de Dios el alma, es fruto de ese silencio que tanto me pide Jesús; cómo lo ambiciono yo! ¿Me lo darás, Jesús?

DIA 9.-  Por qué no hacer arder en vivas llamas este corazón, para que en ellas se consuma. Y ya hecho cenizas, ¿quién podría arrebatártelo?

DIA 10.- La muerte o el amor; pero el amor de una esposa, y una esposa adoratriz.

DIA 11.- Me enamora la cruz, el dolor en todas sus formas; mas, la de no poder amarte hasta el frenesí, no la soporto, quitad, quitadme ese gé­nero de dolor.

DIA 12.- Cómo tengo que estar alerta para no engañarme yo mis­ma, y creer que obro bien, cuando de bien aquella acción no tiene nada, por el secreto orgullo que se ha infiltrado insensiblemente. Oh, y cómo deberia convertir mi vida en un serio despojo del yo, para lograr así el triunfo de mí misma.

DIA 13.- Yo te ruego, oh mi Jesús, que mis deseos suplan mi impotencia

DIA 14.-Vivir vida de los dos; vivir de amor, de esos miles de actos de amor que forman el día del alma amante.

DIA 15.- A intensificar mucho, pero mucho, mi vida interior, me ur­ge Jesús … a no interrumpir nunca mi unión con El.

DIA 16.- Si yo me perdiera en Dios como la gotita de agua en el mar, ¿volvería a recordarme, a tenerme en cuenta?

DIA 17.- ¡Quién fuera ángel, para no ofenderte, Jesús mío

DIA 18.- A veces hago lo que no quiero a causa de este cuerpo. ¡Li­bradme, Señor, de él!

DIA 19.- Quiere Jesús que sea santa…Siento que lo lograré con una fe muy viva y un amor sin límites.

DIA 20.- Pobres almas del Purgatorio; debe ser muy grande el su­plicio de no ver a Dios cuando se le ha entrevisto.

DIA 21.- Quiero amar con locura, y ¿qué más locura que guardar si­lencio cuando así se quiere amar? Fiat.

DIA 22.-Trabajaré por ser podre de mí, en Dios. Y rica de Dios en mí.

DIA 23.- Por ahora haré consistir el valor en ser bondadosa, ser ama­ble, ser misericordiosa. Con todos, con todos… Si soy valiente, ¡ las pruebas!

DIA 24.- Todo pasa… ¿Qué tanto es sufrir yo algo, con tal que otros no sufran por mi causa? Jesús, conceded que no me queje de mis pe­queños contratiempos; no tomes en cuenta lo que se me haga, por lo cual sufra, ve por el contrario, mi voluntad de padecer con tal que otras no pa­dezcan.

DIA 25.- En toda hora y en todo momento debo pensar que siempre hay sufrimiento; debo pensar que aquello era parte, que debía servir para mi transformación en Cristo, y planteado esto, ¿qué podría haber sido duro para mí?

DIA 26.- Jamás podré unirme a Dios íntimamente si no le muestro un corazón VACIO.

DIA 27.-Quiero querer lo que El quiera.

DIA 28.- Amarle con delirio, y sufrir con gusto hasta el frenesí y só­lo por su amor.

DIA 29.- He de estar persuadida de que tengo que suprimir eso de dar vueltas sobre mí mísma, buscando siempre lo último, lo peor … pero estando convencida de que es lo que merezco y aún más.

DIA 30.-  ¿Cómo lograr una vida interior muy intensa? Sacrificándo­me mucho, no teniéndome en nada y orando todavía más, mucho más.

DIA 31.- Las criaturas, ay triste experiencia, se les ama y ellas ¿con qué pagan? Mas son recursos de N. S. poro desprender a uno de ellas. Qué hermoso es por otra parte, pensar que no somos más que dos; El, y el mi­núsculo yo.

Septiembre 1934

DIA 1.- A la lid, a la lid. ¿Sufriré yo más que El? Y cómo me ama

DIA 2.- Tuya, Señor, con todos los rigores de esta oferta espontá­nea. Tuya hasta morir. ¡Si la muerte fuera de amor!

DIA 3.- Hay que procurar parecer contento de todo y con todos; ser siempre la que busca el bien de los demás sacrificando para esto el suyo propio.

DIA 4.- EI dominio propio a cada paso debo ejercitarlo pues es de ver como el día en uno se ejercita en esto, con facilidad cae.

DIA 5.- A Jesús la totalidad; al prójimo el fruto.

DIA 6.- De una vez por todas té ofrezco lo que t que sufrir por mi naturaleza por mi naturaleza en mi cargo de Vicaria; o veces, puedes creerlo, se me hace mucho sufrir, pero me digo a mí misma, esto ya me lo endulzó Jesús, y entre los dos lo apuraremos; no temas alma mía, y piensa que esto ya lo preveía Jesús, y que no me lo evitó porque era parte para la transformación en El. Con todo, sólo pido una cosa: que yo guarde todo y lo envuelva en un profundo silencio.

DIA 7.- “Me lavé y veo”, así me pasa cuando por alguna circunstancia no puedo comunicar a mi Superiora o Director algo que yo quisiera que supieran; no encuentro descanso. Logro al fin decíselos y veo cómo qui­siera unir a una grave y prudente reserva, la transparencia del cristal; siento que lo conseguí evitando más y más la mirada propia. Ver sólo a El.

DIA 8.- Ella, la Madre mía pequeñita, me enseña sobre todo, la ama­bilidad; he de imitarla; con todos, para todos, seré amable.

DIA 9.- EI dominio propio; he aquí lo que debe constituir mi trabajo más constante, sin olvidar que esto debe ser con amor y por amor.

DIA 10.- Un día más de vida, y uno menos, pues me acerco al fin. ¿Qué dice mi voto de perfección? ¿De veras perfecciono mis acciones de día en día? Jesús me pedirá del fruto y debe estar maduro; no haya pues…

DIA 11 .- Los desengaños que N. S. permite que uno se lleve a veces, deben servir de lección pues el solo hecho de doler mucho, eso de verse una como burlada, debería hacernos comprender que todavía nos queremos mu­cho. Debo ser enérgica conmigo misma, y no exigir que se me trate con cum­plidos y atenciones; convencerme sobre todo de que “el buen juez por su casa empieza”. Madre de mi alma, Inmaculada María; estamos aquí para ser esposas de tu Jesús, y mira, allá lejos, muy lejos se contempla la verdadera esposa; sí, cuán lejos estoy de serio de veras; ayudedme, yo te prometo ¡do­minio propio!

DIA 12.- Cuando me habla Jesús de dominio, es que debo trabajar mucho, mucho por lograrlo. Cuánto me falta para adquirir el dominio de la naturaleza, o sea, aquel tan deseado SilENCIO DE LA NATURALEZA.

DIA 13.- Rompe Señor, sí, rompe las ligaduras que me atan a la tie­rra. Quizá me dirás, Jesús, que si ya he trabajado por lograr el Reino de la posesión, de la herencia…Jesús, a esto contesto que tú todo lo puedes, que me lo darás sin merecerlo, que serás para mí Todo Misericordia. Yo en Ti fío! Ya, ya.

DIA 14.- Recogimiento, vida interior, muerte a mí misma; ¡dulzura, dulzura!

DIA 15.- Mi oblación hecha de veras por la renovación de mis votos. Qué gozo ser ahora, ahora mismo, objeto de las complacencias de Jesús! Oh Madre mía, ayudadme y haced que quede yo encerrada en la herida del Co­razón abierto de Jesús.

DIA 16.- Hay que sobrenaturalizar todas mis acciones; siento que esto daría un gran empuje a mi vida interior; no vivir vida de la tierra, sino vida eucarística, vida de cielo, vida de los dos, en íntima unión.

DIA 17.- Bajar, bajar, siempre bajar, pero de hecho, no sólo de pa­labra o deseo.

DIA 18.- Hay que vivir de Jesús descubriéndolo en todo, obrando únicamente en el abismo sin fondo de su Corazón Sagrado.

DIA 19.- Me duele pensar, cómo después de tantas y tantas leccio­nes que Jesús me da de amabilidad, sea yo tan seca, tan dura, tan… ; pero me queda un ardiente deseo de lograr esa virtud; estudiaré el Corazón dul­císimo de Jesús, y me aplicaré ardientemente a imitarlo. Ayúdame, Jesús.

DIA  21.- Tan limitado mi pobre corazón. Quisiera que en el amor de Jesús llegara hasta el infinito, hasta el mismo amor de Dios.

DIA 22.-Déjame que te ame, Jesús, déjame que te busque y que te encuentre, que te una a mí… o mejor que te sea agradable y me unas a Ti.

DIA 23.- Hay horas de gracia, y horas por demás PENOSAS en que hay que entablar una terrible lucha contra la naturaleza que quiere preva­lecer. Cómo duelen algunas cosillas, y más cuando se cuenta con dos hermanas de sangre y de carne en la comunidad… Cómo duelen estas cosas! No puedo negar que en cuanto a esto hay circunstancias que para mis pobres fuerzas son aterradoras. Bendito seas, Jesús mío y bienvenidas tales penas; en ellas, YO TE AMO.

DIA 24.- EI me invade; se hace sentir sensiblemente a mí tan indig­na, hasta hacerme replegar a causa de la realidad que experimento… Sin antecedente, me siento de improviso como presa de alguna fuerza, como ató­nita ante algo que no me explico, como algo que dejara de existir siquiera por un corto tiempo, para experimentar sólo a Dios… No me explicaré có­mo es esto, pero sé que es Dios mismo. ¿Quid retribuam?

DIA 25.- Y para qué todo? Sólo una finalidad hay que proponerse: rendir homenaje al beneplácito divino.

DIA 26.- Y entonces ya no hay penas; ya se ha logrado hacer de ellas nuestro mejor platillo.

DIA 27.- N. S. me pedirá cuenta no de lo que hice sino de cómo lo hice.

DIA 28.- Tengo para mí que se debe tener muy en cuenta la dulzura de Jesús, al desempeñar cualquiera de sus oficios… “No quebraré la caña rota” “No apagaré la mecha aún humeante”. Este es el desbordamiento de la dulzura.

DIA 29.- Ser dulce y silenciosa…¡ Qué ideal más bello!

DIA 30.- Silencio… Silencio… Silencio.

Octubre 1934

DIA 1.- La mirada fija en Dios. ¿Qué me importa lo demás?

DIA 2.- Ser amable, cómo lo deseo! Quizá mi Jesús, viendo la com­pleta ausencia de esta virtud en mi alma, se apresura a intimarme su adquisi­ción; ello es que sin cesar y en toda ocasión, me viene a la mente que sea dulce, que sea amable, que así seré muy grata a Jesús.

DIA 3.- Cómo me enseña el amable Jesús.

DIA 4.- La perfección ante todo; hay que excluir de nosotras todo lo humano; todo lo que de algún modo pudiera impedir la acción divina en nosotras.

DIA 5.- Y el dulce Jesús sigue urgiéndome a que sea dulce y amable hasta hacer que sea como necesidad para mí el pensar en serio. Oh Jesús, nada te cuesta, hazme semejante a Ti.

DIA 6.- Vida interior y dulzura.

DIA 7.- Ansias de imitación, sobre todo de su dulzura. ¿Me lo con­cederás, Jesús?

DIA 8.- Se ama como se ora. Cuál debe ser mi oración, cuando de­seo amar sin límites, es decir hasta la Adoración!

DIA 9.-Se ama con una sonrisa, con un “si” amable a todos los quereres de Jesús… Todavía más: esa sonrisa apacible y llena de gracia a todos los deseos de los demás, por Jesús; pero más, y en grado más heroi­co, dejando ver la misma sonrisa a los que nos persiguen, procediendo en to­dos los contratiempos por amor y sólo con amor. Oh, deseable sonrisa! ¡Que yo te posea!

DIA 10.- Enséñame oh Jesús, a sonreír siempre, siempre a todos

DIA 11.- Orar… orar mucho, para amar mucho.

DIA 13.- Cuando mi naturaleza sufre, de algún modo deberían en­trarnos sospechas. Sufro, sufro porque todavía no estoy moldeada, ni soy co­pia del modelo original. ¡Alerta! no dar entonces oídas a los gritos de la naturaleza. ¡Ser fiel!

DIA 14.- La verdadera prudencia consiste en apartarme del mal por amor a Jesús

.

DIA 15.- Esta vida se podía traducir: “dolor”, pues no hay cosa por sencilla que parezca que no le preceda o siga el dolor. Por eso el dolor es arma que siempre está a la mano, y la cual debemos aprovechar para satis­facernos.

DIA l6.- Debo tener mucho cuidado de aprovechar aun el más leve movimiento de la gracia; esa pequeña nada me puede lucrar la íntima unión con Dios.

DIA l7.- Señor, ansío vuestra luz.

DIA 18.- EI ayer no me pertenece ya; sólo me queda el hoy, el ins­tante presente.

DIA 19.- humildad, humildad; al fin, todo por Jesús; ¿así qué será difícil

DIA 20.- Viva fe; conozco que ella me ayudará a pasar este mar tempestuoso, sacándome a salvo a las riberas de la eternidad.

DIA 21.- Sin el vacío total de todo afecto terreno o humano, nues­tro corazón permanecerá atado; será un hilito, delgado si se quiere, pero que impedirá su vuelo hacia Jesús.

DIA 22.- Tengo para mí que la humildad abarca amplísimo terreno en la vida espiritual; ser humilde, es ser dulce, mansa, caritativa, desinteresada, sincera, sencilla, etc. Oh, y cómo deberia preocuparme por conseguirlo.

DIA 23.- Unión con Dios; silencio e intensa vida interior, siento que serán los medios de aniquilamiento de mi ser.

DIA 24.-La unión con Dios supone la pureza del alma; el alma de­be además estar exenta del yo para poder entregarse sin reserva a los quereres de Jesús, su Dios y Señor.

DIA 25.- Es el silencio lo que pone en comunicación al alma con Dios. En él es donde le habla y por élla El se ha sometido a ese silencio secular de la Hostia Santa. Oh santo Silencio, que yo te posea!

DIA 26.- La vida interior, oh, qué frase tan llena de encantos que me subyuga y hace de mí una enamorada. Mas, no ignoro que para con se­guirlo necesito nada menos que el TOTAL RENUNCIAMIENTO DE MI YO para ocuparme únicamente de lo que es eterno… de lo que es Jesús.

DIA 27.-Pensar sólo en amarlo; amarlo con locura, con pasión. En­tonces no habrá en este corazón sino un sólo y único ideal:¡AMARLE!

DIA 2S.- Desprenderse de toda criatura, de todo deseo, que no sea Jesús, de toda aspiración, de toda acción, pensamiento o palabra que no sea en El y por El. Esa será la VIDA INTERIOR.

DIA 29.- Sea mi trabajo único, el hacer un inmenso vacío para que Jesús lo llene.

DIA.- Bondad, dulzura, caridad… Esto es Jesús.

DIA 31.- Quítame; quítame pues la vida si en ella no te he de amar.

Noviembre 1934

DIA 1.- Cuando se tiene el espíritu tranquilo por el goce del ver­dadero bien y por la alegría de una buena conciencia; como no hay que amar en sí más que a Dios, sólo se tiene dulzura para los demás.

DIA 2.- EI verdadero sello de la inocencia conservada o recobrada, es la dulzura.

DIA 3.- Nada puede turbar la VERDADERA HUMILDAD; nada la tur­ba, pues aún habiendo caído una alma, siempre ella es quien la levantará.

DIA 4.- Yo quiero algo que no encuentro, ¿qué sera? Debe ser algo divino, algo interno, algo que no sea mentira, que no cambie, que sea eter­no y me haga feliz. Y… ese algo, la fe me dice, está dentro de mí! ¡Es Dios en mi alma!

DIA 5.- Me encuentro en una como muralla; no puedo franquearla, algo me falta, y siento que alguien me anima a romper esos muros: y pene­trar. ¿Me faltarán fuerzas? Animo, del otro lado se encuentra Dios mismo; si llego hecha pedazos, no importa, lo he logrado todo; estaré eternamente con El; ¿Qué es bajo cualquier punto de vista, cualquier trabajo llevado por Dios?

DIA 6.- ¿Sufro? esto se debe trocar en gozo, porque el que deveras ama, desea padecer por el amado.

DIA 7.-Dejame labrar como blanda cera en manos del artista, sólo con un fin: “AGRADARTE”

DIA 8.-Una cosa hay que adquirir a toda costa: DARlE GUSTO A JE­SUS EN TODO.

DIA 9.- ¿El así lo quiere? Pues yo también…

DIA 10.- Guardar una prudente reserva, siempre es de corazón cari­tativo, sobre todo cuando hay que preferir al propio bien común.

DIA 11.- Si yo fuera verdaderamente silenciosa, sería alma de adoración.

DIA 12.- Despojarme. El yo debe morir. Qué contrastes en mis ideas; tengo para mi que se debe al miramiento que todavía me guardo; todavía no he hecho morir al yo.

DIA 13.- Verdaderamente estoy sumergida en mis miserias. Sálvame, Señor, porque perezco.

DIA 14.- Un nuevo día, un nuevo beneficio y ¿una nueva indiferen­cia hacia Dios?

DIA 15.- 34 años de vida, y todavía parece que El, Jesús, no ha lo­grado conquistar mi amor. ¿Es posible? Diré con San Pablo “Obro lo que no quiero, porque en mí habita el pecado”. Pero Señor, vos sabéis que os amo.

DIA 16.- Huir del yo, sustituirlo por la presencia de Dios.

DIA 17.- No engañarme; no me uniré a Dios perfectamente mientras “no dé mano” a las imperfecciones habituales; alerta, pues, para desechar­las con denuedo y valor.

DIA 18.- Hundirme verdaderamente .en el abismo de mis miserias. Cuántas son, Señor; Tú solo podrás sacarme de ellas.

DIA 19.- Qué ruin, qué bajo me parece mi modo de obrar; mucho me tengo en cuenta, quitando así parte de lo que tan infinitamente pequeño, sólo a Dios pertenece. ¡Miserere!

DIA 20.- Abridme, Señor, los ojos. No veo. Tened compasión de mí.

DIA 21.- Qué caro se suele pagar una infidelidad, aunque parezca pequeña, pues El es el Dios celoso de sus obras.

DIA 22.-Yo obro lo que no quiero, ese es el único consuelo que ex­perimento cuando reconsidero mis caídas; me consuelan las palabras de San Pablo que en este caso asegura que entonces obra el pecado que tiene su asiento en la carne; oh miseria humana, que tanto nos hace gemir y tanto nos humilla…

DIA 23.- Vivir del pensamiento del cielo… Vivir para el cielo…Vivir como en el cielo.

DIA 24.- No entretenerme en tonterías. Mi cuerpo aquí donde Dios quiere, mi alma en el Sagrario. O en el cielo.

DIA 25.- De cada criatura sacar un “qué” de gloria a Dios; de ésta su amabilidad, de otra su recogimiento, etc.; y lo mismo de las cosas; de éllas pasarme a Dios.

DIA  26.- Anonadarme,      Guardar silencio… Perderme de vista a mí misma; entonces tendré dulzura para los demás.

DIA 27.- Hay que empezar siempre; no hay que atemorizarse por las caídas; cuando temamos de nosotros mismos, y nos huyamos por decirlo así, y desconfiándonos, confiemos firmemente en Dios, entonces seremos sal­vos.

DIA 28.- No fijarme en lo que hacen las demás, y si alguna me hace un  mal, vol­verle un bien; oh, cuánto bien hace una religiosa que no da oídos a los mo­vimientos de la naturaleza, haciéndole ver que ésta o aquélla no la quieren bien; lo que en contra de esta misma naturaleza haga, será galardonado óptimamente en las moradas eternas.

DIA 29.-Qué lucha se traba entre la naturaleza y la gracia, en quien se propone ser toda de Dios… Diríase que todo va a terminar, o mejor, que todo terminó ya. Ah, pero es que, la fe entonces se nos presenta como com­pañera, y se diría que la fe, y sólo la fe ha quedado. Oh fe, qué grande es tu misión; solo tú puedes entonces salvarme.

DIA 30.- EI dolor es una de nuestras seguridades; no se es feliz con el hecho del bienestar; se es feliz sólo con el testimonio de una buena con­ciencia, y éste ¿cuándo es mayor que cuando se ha cumplido hasta el HE­ROISMO DEL DOLOR la voluntad de Dios?

Diciembre 1934

DIA 1.- 0Ividarme totalmente de mí misma aun en el orden espi­ritual. No tener preferencia por ninguna manera de santificaci6n; querer úni­camente el que Dios desde toda la eternidad me ha preparado y que modi­fica según las circunstancias y mis necesidades,

DIA 2 .- lmpregnada de mis miserias… perseguida por la gracia, alentada por la fe, recurro a la Mísericordia Divina y me abandono a ella sin restricción. La mirada debe permanecer siempre fija en lo alto y no ver las miserias de aquí abajo para poder triunfar en el amor.

DIA 3.- Con fuerza de Dios venceré al infierno.

DIA 4.- Todo parece en mi contra; pero no hay que temer, ya que la fe sigue indicándome la ruta: “los pies aquí en el suelo y la mirado fija en Dios”.

DIA 5.- La perfección se encuentra en la renuncia y el amor.

DIA 6.- Donde me deje a mí misma, encontraré a Dios; y al contrario, donde me tome en cuenta, dejaré a Dios.

DIA 7.- El es mi Padre… a veces la naturaleza dice, basta, pero el pensamiento de que El es mi Padre, me da fuerza y cobro valor y ánimo y puedo proseguir.

DIA 8.- A la lucha, a la brega; valor y confianza. A la voz de Cris­to “DUC IN ALTUM” soltar las amarras y bogar mar adentro.

DIA 9.- Oh Víctima por mí inmolada, ¿qué sacrificio de mi parte por más costoso que fuese, igualaría vuestro sacrificio?

DIA 10.- ¿Qué puedo hacer o pensar de Ti y para Ti, oh mi Dios? Me anonado y adoro. “Tu solus sanctus”.

DIA 11.- Por más vueltas y revueltas que dé a la vida espiritual, quedo en lo mismo: silencio… silencio… silencio.

DIA 12.-Este día dedicado a mis dos Madres. Cómo canta el corazón, y cómo sufre el corazón… Cómo ama el corazón.

DIA 13.- Silencio… Recogimiento. ¡Qué sed me das, Dios mío, de estas dos cosas!

DIA 15.- Te acercas, Jesús; qué haré para corresponder a tu amor tan sin medida para mí? “Sufre y ama”…

DIA.- 16…

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One comment

  1. […] Su Diario […]



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